20130403

Un dificil regreso...

No publico nada desde octubre del 2010. El Orate que podía ver pasar una mosca y escribir dos paginas sobre eso desaparecio. Han sido mas de dos años en un completo silencio que yo mismo no logro explicar. Tal vez en algun momento mi vida empezo a ir muy rapido. Hubo amor y tal vez el tiempo que usaba para soñar y escribir sobre el amor lo use en amar. Tal vez empece a tomar notas mentales para poder escribir una historia que ahora se que es muy triste de contar. Tal vez me dedique a vivir mas en el mundo real que detras de mis historias. Cual es verdad? No lo se. Cada vez que me hago la misma pregunta encuentro una respuesta distinta y ninguna logra convencerme. Solamente debo aceptar que deje de hacer algo que me apasionaba y si bien siempre senti un vacio grande todo este tiempo, nunca fui lo suficientemente inteligente para darme cuenta que necesitaba volver a escribir. Pero asi como no hay mal que dure cien años, tampoco hay ceguera ni estupidez eterna. Aun el mas tonto tiene un extraño y delicioso momento de lucidez... una epifania si quieren. La RAE define la epifania como una aparicion, una manifestacion. Una manifestación que me llevo nuevamente a blogger, y gracias a google no tuve que romperme la cabeza tratando de recordar una contraseña! Y aqui estoy, mas de dos años despues. Mas viejo definiitvamente. Menos loco, menos romantico, mas practico y ahora con al menos un pie en la tierra. Ocasionalmente los dos, aunque esos momentos son casi de terror puro para mi. En estos dos años engorde tambien y ahora el alcohol me trepa mucho antes (sin llegar a ser como ciertos pollos que no mencionare). Mucha de la gente que he mencionado en las 79 publicaciones anteriores a estas ya no estan en mi vida. Matrimonios, hijos, separaciones, viajes y problemas con la justicia me han privado de ellos. Es complicado volver despues de estar cuatro años afuera. Y eso que llevo ya mas de un año aca. Ya me he dado incluso el gusto de cerrar una etapa en Lima. Y al empezar una nueva etapa (si, una mas aun) en esta Aventura del Orate vuelvo a escribir. Ojala alguien me vuelva a leer! El mundo no ha cambiado en todo este tiempo y si lo ha hecho es para peor. Es complicado tratar de escribir historias alegres y locas cuando las nubes de una nueva guerra mundial empiezan a aparecer en todos nuestros cielos. Pero ya sabemos que el peor enemigo de un ser humano siempre sera otro ser humano. Y tambien su mejor amigo. Y es de eso de lo que pienso escribir en este regreso. De la vida como siempre, y en los seres humanos (y en los seres a secas) que me rodean. Tratare nuevamente de ver el mundo a traves de mi lente distorsionado de persona poco comun. Sera una catarsis, tal vez hasta un tratamiento. Porque tal vez la unica forma de mantener la cordura sea botando la locura por aqui... Y es eso lo que empiezo a hacer...

20100929

Prestadito nomas...

Todos tenemos algo muy querido que nos acompaña la mayor parte de nuestras vidas. Algo que forma parte de nosotros y que no nos resignamos a abandonar. Un polo a veces, un muñeco o un adorno tal vez. Un CD que nos marco de manera particular. O un cassette para los que ya contamos varias primaveras. Algo que no se lo damos a nadie y que a veces hasta lo tenemos celosamente guardado. Pero siempre llega alguien a nuestras vidas que nos hace replantear muchas cosas. Y con el perdon del amor, al menos en mi experiencia, ese alguien siempre es un amigo. Y es ahi que sale a la luz la frase que da titulo a este post: "Prestadito nomas". Porque esa persona es tan importante que no te importa compartir con el o ella ese algo tan especial. Pero aun asi lo quieres de vuelta contigo. Y dices "prestadito nomas".

Mi algo especial es un sueño. Un sueño que me acompaña desde el colegio, y que muchas personas han ido reforzando a lo largo de mi disparatada existencia. Un sueño muchas veces postergado, relegado incluso, mas nunca olvidado. Un sueño que unido a una persona me ha llevado a utilizar el "prestadito nomas".

El sueño: ver La Aventura del Orate convertida en un libro...
La persona: Frimi Leigh

Para los que aun no lo sepan, un blog hermanito de La Aventura del Orate, el ahora en boca de muchos "Garabatos de Locura" (http://frimileigh.blogspot.com), es un libro que fue presentado con gran exito el jueves pasado en La Feria del Libro de Arequipa. Un sueño conjunto que empezo en unos cuantos mails, que en el camino tomo forma de blog y que ahora es un libro. Garabatos de Locura para Cazar Sirenas. Un nombre tan increible y loco como la autora. Que incluso fue escritora invitada (solamente dos con ese "honor" hasta ahora) en esta Aventura del Orate cuando aun no tenia su blog.
Mi amiga, consejera, angelito en un hombro y diablito en el otro, de acuerdo a lo que necesite... la que me tiende la primera mano al caer... y la que tambien me empuja al piso cuando piso huevos. Como ya lo dije en este blog anteriormente, una personita sin la que vivir en Arequipa seria insoportable.
Obviamente una personita asi no podria resistirse a la tentacion de hacerme una tremenda broma en el libro, y los que ya lo tienen saben a que me refiero (Traduccion = compra el tuyo rapido que se agota!!!). Pero fue un honor y un gusto haber estado contigo desde el inicio en esta maravillosa empresa amiga querida. Y estare ahi para la segunda edicion (corregida por favor, sabes a que me refiero) y para la segunda parte de tus Garabatos.

Solo recuerda algo Frimi... mi sueño es tuyo por ahora... pero prestadito nomas!!!!

20100224

Citas con el destino...

Todos tenemos un amigo o amiga al que adoramos pero, ironicamente, no soportamos. Muchas veces es el que nos dice las verdades dolorosas. O el que siempre nos recuerda nuestros errores para no repetirlos. A veces es simplemente una persona increible con una personalidad desastrosa, de esas que tienes que conocer realmente bien para poder quererlos. O una persona relativamente normal con una borrachera tan terrible como frecuente. Hay muchos otros casos, pero de que todos tenemos un amigo de estos, todos lo tenemos. Y en el caso de Beto ese amigo se llama Mario. Beto y Mario eran amigos desde chicos y se conocian practicamente toda su vida. Los primero kinos, las primeras chelas, incluso el primer pucho, todo lo habian vivido juntos. En algun momento hasta pensaron en entrar a la universidad juntos, pero ya habria sido demasiada mariconada. Igual se siguieron viendo y viviendo mil y un historias juntos. Pero mientras Mario tomaba conciencia de que era lo que queria hacer, Beto andaba en el limbo que lo llevaria a dejar la universidad y perseguir sueños locos. Con el correr de los años nunca dejarian de verse, pero se alejarian gradualmente, mas que nada debido a la compulsiva necesidad de Mario de ser la (por ahora inexistente) voz de la conciencia de Beto, y el afan de este por ignorarla. Cuando Camila aparecio en la vida de Beto, Mario penso que finalmente habia llegado el momento de que su compinche sentara cabeza, a pesar de que ella no fuera completamente de su agrado. Pero cuando Camila se fue para Mexico sin decir nada, Mario no tuvo mejor idea que asumir que todo habia sido culpa de Beto, tal cual lo habia sido en muchos embriones de relaciones anteriores. La reaccion de Beto fue asumir y asimilar una culpa, tal vez no del todo suya, y alejarse de todo el mundo, Mario incluido.
Pero una amistad como la de estos dos es a prueba de balas, o mejor aun, incluso a prueba de mujeres. Siempre se veian, tomaban un cafe, hacian interminables campeonatos de Play Station y salian tambien por unas chelas. Mario ya estaba comprometido y Beto adoraba a Silvia, la vivaz y tierna novia de su amigo de toda la vida. En cierta forma, una parte de Beto envidiaba a Mario, pero tambien era conciente de que el mismo habia escogido su camino, y solo le quedaba recorrerlo para saber que pasaria con su vida.
Y ahora que Mario llegaba a los 30, ese edad a la que tanto el como Beto miraban con cierta reverencia y, porque no decirlo, temor, Beto se encaminaba al departamento de Mario con una botella de whisky bajo el brazo y una sensacion de que seria una noche que cambiaria muchas cosas. Camila no habia querido ir. La antipatia que Mario le tenia era correspondida, ademas que ella ya habia hecho planes. No era esto lo que a Beto le incomodaba. La independencia de Camila era algo que le gustaba, aunque muchas veces eso significaba ser totalmente borrado de la agenda de una Camila que no queria entender que Beto ya habia roto la regla de no sentimientos. Mas aun cuando su plan de la noche era encontrarse con un amigo de sus tiempos en Mexico. Un amigo mas como Beto, con ciertos derechos que Beto tambien tenia, por decirlo de alguna manera. "Amigos con derechos". Como odiaba Beto esa frasecita, pero no podia negar que tambien era la que mejor los describia a el y a Camila. El habia tratado un par de veces de encaminar las conversaciones con ella hacia la posibilidad de tener algo mas formal pero no lo habia logrado. Y ahora iba a verse con este fulano, con el cual habia tenido algo, y eso le jodia inmensamente a Beto. Sobretodo porque ella se lo habia vendido como un gran amigo con el que nunca podria tener algo, pero un chat que el habia visto de reojo unos dias antes le habia revelado una verdad mas grande de la que podia soportar. Camila y Pablo (asi se llamaba el susodicho) habian sido amantes. Tal vez no tenian toda la historia que tenian Beto y Camila, ni compartirian alguna vez lo que ellos habian compartido y ahora compartian. Pero por un motivo que el no comprendia, y a pesar de desearlo y haber estado cerca varias veces, el y Camila nunca habian tenido relaciones. Y saber que este Pablo si, y que se verian lo tenia loco. Sobretodo porque el que ella le hubiese ocultado todo esto, le daba la certeza de que estarian juntos nuevamente esa noche. Y no habia nada que pudiera hacer.
Asi llegaba Beto al departamento de su mejor amigo, con una mazamorra mental tamaño familiar, sin saber que en otro lado de la misma ciudad, Camila caminaba rumbo a su cita, llena de pensamientos tan disimiles y confusos como los suyos...

20100215

All you need is love...

Las semanas iban pasando en una rapida sucesion de minutos, horas y dias, casi sin que Beto se diera cuenta del tiempo. Su vida habia dado un giro de 180 grados. Su libro habia vuelto a cobrar vida y avanzaba a buen ritmo. Conciente o inconcientemente, Beto estaba contando la historia de las idas y venidas de Camila en su vida. Incluso estaba usando sus mismos nombres, mientras pensaba en otros mas comerciales. A pesar de que se daba cuenta de que necesitaria trabajar mucho para hacer de esa historia algo publicable, le daba placer escribirla. Sentia que en cierta forma era un libro que tal vez le gustaria a algunos, pero que en el fondo el solo lo escribia para Camila. Era por ella que en unas cuantas semanas su vida habia cambiado tanto. Se despertaba temprano, mas que nada para escribir. Llevaba una vida ordenada y tranquila, pasando mucho tiempo con ella, paseando, tomando cafe y conversando, viendo peliculas en el cine o tiradotes en su cama con un tazon enorme de canchita. Incluso se habia metido en un taller de narrativa, a pedido de ella. Unas cuantas semanas de vida ordenada habian acabado con sus ojeras, y el comer sano y a sus horas le habia perfilado un poco el rostro, y habia disminuido su barriga. Ir al gimnasio era el siguiente paso logico, pero Beto era demasiado flojo para el ejercicio, y no pasaba de unos cuantos abdominales antes de entrar a la ducha. Pero era suficiente para el, que estaba redescubriendo lo que es tener una vida feliz.
De la mano de Camila habia vuelto a muchos lugares que habia evitado por años, justamente por estar plagado de recuerdos de la entonces fugitiva. Eran lugares que simplemente dolian. Lugares que a el le gustaban mucho, como uno que otro cafe en particular, pero que despues de haberlos compartido con Camila habian cambiado, y eran insoportables en su ausencia. Pero ahora los habia recuperado y eran mas increibles de lo que lo habian sido antes. Cada tarde con ella era una sucesion de conversaciones y de planes que envolvian a Beto en un torbellino de sensaciones y emociones del que no queria salirse. No podia negarle nada a Camila. Bueno, casi nada. La unica nube en esos dias habido sido cuando Camila quiso tomar las llaves que Paloma le habia tirado a Beto el dia de la llamada que inicio todo. Beto se las quito de las manos y le dijo que le iba a sacar una copia para ella. Algo que hizo casi inmediatamente, pero no antes de que Camila viera el nombre en el llavero, y sintiera una oleada de celos. Ella sabia bien que entre Beto y Paloma no habia mas que una amistad muy profunda, pero igual la molestaba mucho. Tenia un cierto sentimiento de pertenencia sobre Beto que no le permitia compartirlo con nadie, mucho menos con Paloma. Sabia que Beto no la habia vuelto a ver en todo este tiempo, pero que habian hablado por telefono y que siempre se encontraban en el internet. No le molestaba que Beto tuviera amigos... pero le preocupaba que esa amiga la odiara. Ironicamente no le preocupaba que el sentimiento fuera mutuo, asi era ella. Estaba acostumbrada a odiar a ciertas personas, pero no que la odiaran a ella. Tal vez tendria que encarar a Beto sobre todo esto, pero no por ahora.Por ahora eran felices y eso bastaba.
Y asi seguian pasando los dias en la vida de un nuevo Beto, que redescubrio algo que ya sabia, pero que casi siempre trataba de ocultar: su vida siempre habia estado incompleta, salvo honrosas ocasiones en que ese "algo" habia estado muy presente. Ocasiones en que, como ahora, la vida de Beto estaba completa y valia la pena vivirla... vivirla a plenitud, sacandole el jugo a cada instante, simplemente siendo feliz. Y a pesar de que Beto pensaba que todo esto era obra y gracia de Camila, estaba completa y rotundamente equivocado. Camila no era lo que completaba la vida de Beto. Era lo que ella representaba en su vida. Amor, simplemente amor. El amor que Beto dia a dia le profesaba a Camila, el amor (tal vez no del mismo tipo que el suyo, pero amor al fin y al cabo) que Camila le daba a el. Porque todo lo que Beto necesitaba, pero al mismo tiempo se negaba, era amor. Los Beatles no pudieron decirlo mejor, "All you need is love... love is all you need". El amor era Camila y Camila era el amor, y con esa la vida de Beto habia entrado a una era de esplendor...
Un falso esplendor tal vez, ya que el mundo esta siempre en movimiento... porque Camila y Beto, unidos como nunca antes, seguian siendo igual de diferentes, y el sentimiento que estaba creciendo en ellos (o hasta donde sabemos por ahora, en Beto) los iba a asustar un poco y vendrian momentos dificiles para ellos. Ninguna historia de amor es color rosa... y esta no es la excepcion. Porque es justo cuando todo va mejor que los problemas empezaran nuevamente para Beto y Camila...
Porque siempre Camila se puede encontrar con un ex y Beto conocer a una chica increible donde menos se lo podia esperar...

20091210

Caminata nocturna en Love menor

Beto llevaba caminando mas de 4 horas seguidas, completamente solo la ultima de ellas. Los cigarros se sucedian uno tras otro, algunos extinguiendose sin siquiera haber tocado los labios de un Beto completamente ensimismado en sus pensamientos. No hay nada como una mujer para complicar la existencia a alguien... y si ese alguien es Beto las probabilidades se multiplicaban. Si a esto le agregamos que la mujer es Camila, nuestros numeros toman proporciones astronomicas. Desde el momento que ella se aparecio en el bar, hasta una hora atras que el la habia dejado en su casa, Beto habia pasado de la sorpresa al resentimiento, del resentimiento al cariño, del cariño a la pronta adoracion... y de ahi habia caido en la mas grande confusion que se pueda imaginar. Una confusion solo comparable a la causada por la desparicion de Camila.
Su historia se remontaba unos 6 años en el pasado, a pesar de que se habian conocido hacia ya mas de diez. Los presentaron unas tres o cuatro veces antes de que se dieran cuenta de que ya se conocian, y aun asi pasaron dos años antes de que fueran mas alla de un simple "hola". Gracias a la ciencia no podre decir que eran como agua y aceite, pero sus diferencias estaban a la vista de cualquiera. Beto hacia la bulla que rompia la concentracion de Camila, organizaba las fiestas y borracheras que ella despreciaba, el era el caos personificado mientras ella era el orden. No entenderian por mucho tiempo que tenian mucho que aprender uno del otro y que era eso justamente lo que los uniria... Un aprendizaje que los ayudaria a encontrar el equilibrio en sus vidas, y que los haria por demas especiales. Pero faltaba mucho para llegar aun a eso.
Sus vidas tomaron sendas completamente distintas y dejaron de verse unos 3 o 4 años, hasta que un dia, haciendo limpieza de su cuarto, Beto encontro un papel con el numero de celular de Camila. En un momento regido completamente por el instinto la llamo y la invito al cine. Y en un momento completamente regido por el destino, Camila dijo que si. Si alguno de los dos lo hubiera pensado dos veces, o Beto no la invitaba o ella no aceptaba. Y entonces ahora no tendria nada de que escribir, asi que mejor no teoretizare al respecto. Si no hubiese sido Camila, alguna otra chica hubiera atormentado y enamorado a Beto, pero la historia seria distinta, y no creo que llegara a gustarme tanto como esta.
Resulto que ademas del cine, compartian el gusto por el cafe y los libros. Y lo que pudo haber sido una salida aislada se convirtio en una sana costumbre para ambos. Camila era un oasis de paz y tranquilidad para la vida agitada y bohemia de Beto, mientras que el era una ruptura en la agobiante rutina de ella. Poco a poco se dieron cuenta que se complementaban mas y mas, y un primer beso llego. Un beso extraño como ellos mismos, dado fugazmente y tal vez con mas cariño que pasion. Pero un primer beso al que se sucedieron otros mas. Ellos no tenian una relacion pues estaban fervientemente convencidos de que las relaciones no funcionaban. Incluso la unica regla que tenian para seguir juntos era que no valia enamorarse. Tenian historias por ahi, cada uno por su lado, a veces dejaban de verse semanas enteras, pero siempre volvian uno al otro. Lo suyo era una amistad y un poco mas.
Pero para un sentimentaloide como Beto esa relacion lo era todo, y cuando Camila decidio viajar a una beca de estudios en Mexico por dos años, el mundo se le vino abajo. No fue solo el viaje, sino la manera en que ella hizo todo, a escondidas y viajando sin mas despedida que una llamada con un simple "como estas" (una llamada que Beto despues se daria cuenta fue hecha desde el aeropuerto) y un correo ya desde Mexico, despidiendose. Ella habia sido su ancla a la realidad. Por ella habia cambiado las noches de juergas por noches, quizas algo mas largas, de estudio, ayudandola cuando tenia examenes. Por ella habia cambiado la cerveza de las 6 por un cafe a las 8. Y ahora que no estaba ella se sentia simplemente perdido. Fueron tres años de regresion total, de vuelta a las andadas nocturnas, de vuelta a los excesos, de vuelta a una vida que pasaba tan rapido que una semana podia confundirse con un dia, y un mes pasaba sin dejar nada de valor en la vida de un chico sin rumbo. Poco a poco fue haciendo nuevas amistades, y logro alejar a Camila un poco de su mente, pero la perdida de Beto era epica, como solo podia ser en una naturaleza tan romantica como depresiva.
Ya por esa epoca Paloma figuraba en su vida, pero fue la desaparicion de Camila lo que la llevo a ocupar ese papel estelar en la historia de nuestro suicida en potencia. Y fue por la misma Camila que Beto decidio que no podia tener nada con Paloma, a pesar de que sabia a ciencia cierta de que seria mil veces mas feliz con ella que con la fugitiva. Paloma primero se convirtio en su compañera de juergas, para despues alejarlo de a pocos de ese mundo, el mismo que Beto decia solo servia para "cazar historias". Historias que nunca escribia, estancandose mas y mas.
Fue asi Beto se encerro en su mundo de escritor frustrado, de bohemia nocturna, de musica y Paloma. Las coincidencias de la vida quisieron que las dos mujeres mas importantes en su vida se conocieran y que incluso hubieran tenido algunas desavenencias en su epoca pre- Beto. Ironica predisposicion que Paloma convertiria en un odio intenso hacia una Camila que no sabia nada de esta situacion.
Y ahora Camila habia vuelto una vez mas, tres años despues de desaparecer dejando un correo de despedida y nada mas. Y su sola aparicion ya habia llevado a una pelea entre Beto y Paloma, la mas grande hasta ahora. Y ahora mientras seguia deambulando por las calles Beto no encontraba la paz. La paz que habia sentido mientras caminaba con Camila. De la mano de ella, ya que con una naturalidad increible habian caminado la mayor parte tomados de las manos. Casi sin darse cuenta habia estado a punto de besarla mas de una vez, pero un extraño temor al rechazo lo habia detenido. Habian hablado de todo un poco, habian recordado viejos tiempos, y hasta habian hecho uno que otro plan. Parecia que el tiempo no habia pasado para nada entre ellos. La complicidad brillaba en sus ojos, y habia una cierta tension sexual entre ellos que Beto no habia sentido antes, al menos no con tanta intensidad. Pronto se dio cuenta que no solo queria besarla sino mucho mas. En todo el tiempo que habian pasado juntos tuvieron mas de una situacion donde sucedieron ciertas cosas digamos "mas avezadas" que lo normal, pero nunca habian tenido relaciones. Ahora Beto sabia que deseaba a Camila. Y casi podria jurar que ella a el tambien. Habia sido una noche increible, tan o mas increible que las noches que compartian años atras. Solo hubo un momento de aparente tension, que Camila resolvio sin problemas. Y es que habia una pregunta que Beto no podia dejar de hacer:
- Y ahora finalmente sabre porque te fuiste asi?- La mirada de Beto, aunque trato de evitarlo era casi acusadora, habia resentimiento en sus ojos oscuros.
Camila se vio sorprendida, por un segundo no supo que decir pero las palabras salieron cantarinamente de sus labios: - Por las mismas razones que siempre lo hacia, por ver tu carota cuando apareciera y para poner tu mundo de cabeza. Ademas, relajate que nunca volvere a irme.

Si, Beto llevaba horas ya caminando, y podria seguir caminando el resto de su vida y aun asi no sabria que hacer...